Zahoríes
¿Sabías que los zahoríes eran antiguos buscadores de agua y minerales?
Conocidos también con el nombre de rabdomantes, los zahoríes practicaban la rabdomancia o radiestesia, una antigua forma de adivinación utilizada para encontrar agua y distintos minerales subterráneos, en algunos casos esta práctica también era utilizada para encontrar prófugos de la justicia. Los zahoríes utilizaban una vara con forma de “Y” hecha de sauce —en algunos casos también utilizaban un péndulo que recibía el nombre de “plomada en movimiento”— y mientras buscaban agua la sostenían entre sus manos, conforme se iban acercando a los manantiales subterráneos la vara transmitía esta presencia, aunque no se sabe exactamente cómo.
Aunque no se conoce con exactitud donde nació esta práctica, en la cueva de Tassili-n-Ajjer en el desierto del Sahara se encuentra una pintura con más de 8000 años de antigüedad donde aparece un grupo de personas observando a otra mientras sostiene lo que parece ser un bastón con forma de “Y”. En el antiguo Egipto se atribuía la creación de esta vara al dios Toth. Alrededor del siglo III a.C en China nace el emperador Yu, conocido como el primer radiestesista conocido. A partir del siglo XV se comenzó a utilizar la rabdomancia para encontrar minas, de hecho, ya desde el siglo XIV es posible encontrar tratados sobre la práctica, como es el caso del De res Metallica, donde Georgius Agrícola afirmaba que la capacidad de mover la vara y encontrar agua o minerales estaba estrechamente relacionado con algún don especial del zahorí.
No es de sorprender que la práctica fuera condenada por la iglesia y sacerdotes como Lebrun y Kircher le atribuyeran poderes demoníacos Un dato curioso en este tema es el del pasaje bíblico en el que Moisés con ayuda de su bastón encuentra agua con la que da de beber al pueblo que lo sigue, recordemos que en la Biblia, el cristianismo y la iglesia católica han prohibido cualquier practica adivinatoria.
La radiestesia nunca ha sido condenada por la Iglesia Católica.
Es aún más, la primera sociedad de amigos de la radiestesia, la fundó un sacerdote francés en el S XIX: el abad Alexis-Timothée Bouly, cura de Hardelot.
Este señor, encontró muchos pozos en Canarias, convirtiendo zonas pobres, en ricos platanares.
No inventen datos falsos y difamatorios contra nuestra Madre la Iglesia, porque no tienen sentido.
El que sí que lo condena, en su libro Decem Praecepta, en 1518, es Lutero, que lo cita como una violación del primer mandamiento.
El Padre Feijóo (s. XVIII) condenó la práctica de la radiestesia y los zahoríes fueron perseguidos por la Inquisición por considerarlo como práctica de hechizería o actividad diabólica (Archivo Histórico Nacional. Inq. Leg. 3735/394, por ejemplo)