¿Qué significa masonería?

masoneria

La palabra masonería proviene del francés macon que quiere decir “constructor” o albañil. La masonería es una sociedad secreta de tipo iniciático y no religioso basada en la fraternidad. De orígenes inciertos, la gran mayoría afirma que es en el antiguo Egipto, en el Templo de Salomón, donde surgen los primeros masones, de hecho, se cree que Salomón y Moisés, personajes bíblicos, se encuentran precisamente entre los primeros masones de la historia; por otro lado, también es importante señalar que mucha de la simbología masónica tiene sus bases en aquellos utilizados por los egipcios hace miles de años. También cabe destacar que existen ciertas características en común entre a orden de los rosacruces, los caballeros templarios, el gremio de los canteros y los masones; sin embargo, estos últimos surgen oficialmente muchos siglos después de las sociedades antes mencionadas.

La historia más aceptada sobre el origen de la masonería se relaciona con el Mito de Hiram: de acuerdo con los escritos bíblicos —Libro Primero de Reyes— Hiram de Tiro, rey de la Ciudad de Tiro entre los años 969 y 939 a.C., unió fuerzas con Salomón (último rey de Israel) y envió a un grupo de constructores para que le ayudaran a edificar el Templo de Jerusalén, también conocido como Templo de Salomón; sin embargo, estos constructores hicieron más que “construir” un edificio, esos primeros masones se organizaban y guardaban secretos sobre el manejo de sus instrumentos, las palabras y los signos.

Conforme al párrafo anterior la masonería tendría más de 3000 años de existencia; sin embargo, es posible encontrar otra etapa de los mesones durante la Edad Media cuando comenzaban a edificarse las grandes catedrales católicas, hecho por el cual se les relaciona también con el Gremio de los Canteros. Esta etapa de la masonería se le denomína Masonería Operativa.

Pero es hasta el siglo XVII cuando se proclama la existencia real de esta sociedad que identifica al Ser Supremo como Gran Arquitecto del Universo y tienen el lema Libertad, Igualdad y Fraternidad; este periodo de la masonería se le denomina oficialmente Masonería moderna o Masonería especulativa. En 1717 cuatro logias londinenses se reúnen para formar una sola agrupación a la que nombraron Gran Logia de Londres y de Westminster; por aquellos mismos años el filósofo, teólogo y pedagogo Jan Amos Komensjy escribió Introducción al Saber Universal que sería la punta de lanza para que James Anderson y Jean Theóphile Desaguliers escribieran en 1723 The Constitutions of the Free-Masons, la constitución que regula desde entonces a los Masones y donde se destaca el siguiente artículo:

Todo masón está obligado en virtud de su título, a obedecer la ley moral; y si entiende bien nuestra filosofía, no será jamás un necio ateo, ni un irreligioso disipado. De la misma forma en que lo hicieron nuestros antepasados masones que estaban obligados, en cada país, a profesar la religión de su patria o nación, cualquiera que ésta fuese, en el presente nos ha parecido más a propósito el no obligar más que a aquella en la que todos los seres humanos están de acuerdo, dejando de lado cada uno su opinión particular, a forjarse como hombres buenos y verdaderos, hombres de honor y rectitud, cualquiera que sea la denominación o creencias con que puedan distinguirse. Entendamos de este modo que la masonería es el centro de unión y el medio de conciliar una verdadera amistad entre personas que sin estos lineamientos quedarían aisladas sin remedio.(a)

De lo anterior se desprende que los masones tienen como objetivo reunir y trabajar con personas que creen en Dios, llamado también el Ser Supremo y que no necesariamente está ligado a una religión específica.

Pronto los masones se extenderían a lo largo y ancho de toda Europa, lo que a su vez provocaría que se perdiera un poco el caracter humanitario y filantrópico, además de que comenzaron a dividirse y formar un sinfín de sociedades cuyas bases descansan precisamente en la masonería. La ruptura definiva se da en Francia en 1877, cuando eliminan de sus estatutos la creencia en el Gran Arquitecto del Universo; de esta manera actualmente se habla de dos grupos masónicos: los anglosajones, que guardan los preceptos originales; mientras que los franceses, más liberales, comienzan a aceptar nuevas tendencias.

Entre la serie de mitos que rodean a esta sociedad, se dice que intervienen o han intervenido directamente en la política mundial (al igual que los Illuminati), cosa que desde luego no ha sido comprobada; sin embargo, toda la simbología que envuelve a los masones (misma que abordaremos en otro post), no hace más que dar para teorías de la conspiración.

Fuente:

Laurent R., Jean. Grandes enigmas del ocultismo. 2006.

2 Comentarios
  1. teresa
    septiembre 6, 2011 | Responder
  2. septiembre 14, 2011 | Responder

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