Evangelio Maria Magdalena

456El Evangelio de María Magdalena es un texto de autor desconocido del siglo II que forma parte de los evangelios gnósticos que no son aceptados dentro del canon bíblico. Hasta nuestros días sólo han llegado tres fragmentos; dos de ellos escritos en griego conocidos como papiro Rylands 463 y papiro Oxyrhynchus 3525; y un tercero en copto, conocido como Berolinensis Gnosticus 8052,1 que es el más extenso de los tres.

Aunque es en el Evangelio Gnósico de Felipe donde surge la noción de que María Magdalena pudo ser esposa (compañera) de Jesús; en el texto en copto de alguna manera se refuerza esta idea y se habla de las disputas que Pedro y Andrés tienen con María Magdalena por supuestas revelaciones que Jesús le hizo antes que a cualquiera otro de sus discípulos:

…lo restante del camino, de la medida justa, del tiempo, del siglo, descanso en silencio». Dicho que hubo esto, María calló, como si el Salvador le hubiera hablado (solamente) hasta aquí. Entonces dice Andrés: “Hermanos, qué os parece de lo dicho? Porque yo, de mi parte, no creo que haya hablado esto el Salvador, pues parecía no estar de acuerdo con su pensamiento”. Pedro dice: “¿Pero es que, preguntado el Señor por estas cuestiones, iba a hablar a una mujer ocultamente y en secreto para que todos escucháramos? ¿Acaso iba a querer presentarla como más digna que nosotros?”

[texto perdido]

…del Salvador?”. Leví dice a Pedro: “Siempre tienes la cólera a tu lado, y ahora mismo discutes con la mujer enfrentándote con ella. Si el Salvador la ha juzgado digna, ¿quién eres tú para despreciarla? De todas maneras, Él, al verla, la ha amado din duda. Avergoncémonos más bien, y, revestidos del hombre perfecto, cumplamos aquello que nos fue mandado. Prediquemos el evangelio sin restringir ni legislar, como dijo el Salvador”. Terminado que hubo Leví estas palabras, se marchó y se puso a predicar el evangelio según María.

Aunque el papel de María Magdalena en los cuatro evangelios canónicos es muy escaso y poco favorable; resulta curioso que en el Evangelio de Juan se mencione que fue ella la primera en ver a Jesús resucitado; así que los evangelios gnósticos que hacen mención a esta mujer, especialmente el que nos ocupa y el de Felipe nos dan otra visión del papel de María de Magdala y nos insinúan que no era la prostituta como todos piensan, sino que pudo estar más cercana a Jesús de lo que incluso sus discípulos podían esperar.