mago

Entre los numerosos seres que practican la magia, incluidas las brujas, adivinos y las hadas, encontramos a los magos a quienes no debemos confundir nunca con los hechiceros ni con las brujas.

La palabra mago tiene su raíz en el persa maguš, en el griego μάγος y en latín magus y se refiere a los magie que eran miembros de una tribu en la antigua Media (actualmente Irán, Jurdistán, Turquía, Siria e Iraq) que se encargaban de realizar prácticas religiosas y funerarias. Estos magies fueron más adelante sacerdotes persas considerados los guardianes del legado de Zaratustra, y comenzaron a incluir en sus prácticas la astrología y la magia.

Suele pensarse erróneamente que un mago es la versión masculina de una bruja, nada más alejado de la realidad, los magos a diferencia de las brujas (que utilizan la ayuda de espíritus malignos y demonios), recurren a la ayuda de espíritus benévolos para activar su magia; además, se relacionan con las Hadas que jamás podrán relacionarse con espíritus malignos o demonios.

En cuanto a sus vestiduras, generalmente son blancas, aunque también pueden ser túnicas estrelladas, llevan además una tiara en su cabeza y ramas de tamarisco en sus manos.

Los magos son hombres que se han dedicado al estudio, la investigación y han estado por muchos años al servicio de otros magos más viejos, por lo que su poder depende siempre de los conocimientos y la experiencia adquiridos. Dichos conocimientos generalmente los obtienen de la lectura de libros de magia escritos en arameo, celta, griego, noruego antiguo, hebreo, latín y otras lenguas que no son tan sencillas de descifrar por el común de los humanos; la regla es que estos libros jamás deben ser traducidos, pues los conocimientos que estos guardan podrían ser difundidos.

Por último, el mago más famoso de toda la historia es el Mago Merlín quien fungía un alto cargo en la corte del Rey Arturo.

5 pensamientos sobre “Magos”

  1. Como dice la publicación, hay que saber diferenciar muy bien entre brujo, mago, hechizado, ilusionista, adivino, etc., y no generalizar o confundir dichos oficios, incluso dentro de cada tipo, existen categorías y niveles o jerarquías de conocimiento. Por otro lado, lo de la traducción de libros más que nada es debido a que no todos tienen la capacidad y voluntad para entender, practicar y ejercer control sobre estos conocimientos, solo unos cuantos nacen con el don, son marcados o tienen la posibilidad de aprender, actualmente muchos lo llaman abrir el tercer ojo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.