El aliento de dragón

Cuando hablamos de dragones, a menudo una de las primeras cosas que nos viene a la mente es un ser maligno de grandes dimensiones que puede escupir fuego por la nariz y/o por la boca.

Para todos aquellos que relacionan a los dragones exclusivamente con el fuego, les sorprenderá saber que el aliento de dragón puede ser de tres tipos dependiendo del dragón al que nos enfrentemos: gélido, flamígero o venenoso.

Aliento de dragón

Gélido: éste generalmente pertenece a los dragones de hielo y es un aliento que, desde luego, lo congela todo. Esta es la forma en la que estos seres luchan contra sus adversarios pues, una vez que ha logrado congelar a su enemigo, sólo basta destrozarlo.

Los dragones de aliento gélido utilizan este poder también a modo de advertencia, de tal forma que un área llena de soldados o animales congelados son indicios que hay en las cercanías un dragón de hielo y que lo mejor que podemos hacer es huir.

Hay algunas leyendas que aseguran que el aliento gélido del dragón no mata a su adversario, sino que sólo los congela y dejándolos para siempre en ese estado.

Aliento flamígero o de fuego: éste es, desde luego, el más conocido y el más común. Sin embargo, pocos saben que el fuego del dragón es de carácter mágico y que encierra gran parte de la esencia y furia del dragón.

No se sabe exactamente cómo surge o cómo es que el dragón puede exhalar fuego, aunque algunas personas aseguran que el fuego surge gracias a la combinación de una sustancia interna en el cuerpo del dragón, con el oxígeno. Algunos otros piensan que el fuego es interno.

No hay una forma sencilla de vencer a estos seres, los que se le quieran enfrentar deberán utilizar armaduras y escudos con algún tipo de protección mágica, aunque no se sabe exactamente dónde conseguir armaduras de este tipo.

Por último, el aliento venenoso que se presenta de dos formas, como una sustancia líquida o viscosa, o bien, puede ser un vapor. Independientemente de si es vapor o líquido, el que se enfrente a un dragón de aliento venenoso debe tener mucho cuidado pues, si corre con la mala suerte de entrar en contacto con el veneno, éste lo puede dejar ciego, le puede causar una parálisis y, en el peor de los casos, le puede causar la muerte.

Fuente:
Morales, Máximo. El mágico mundo de los dragones. Argentina, Continente, 2006.

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