Magia de dragones

A pesar de que en Occidente los dragones siempre se han considerado como seres malignos y muy peligrosos, lo cierto es que también eran considerados como seres con poderes mágicos sin igual.

Es quizá por este motivo que muchos caballeros salían a cazarlos con el propósito de obtener la magia de dragones utilizando distintas partes de su cuerpo, aunque esto pudiera significarles la muerte.

Partes del cuerpo de dragón y la magia

Colmillos. Como lo mencionamos anteriormente, los colmillos eran una de las características físicas de los dragones de Occidente y estaban revestidos de gran simbolismo relacionado con la maldad.

Los cazadores de dragones creían que una vez muerto, la magia de dragones y sus colmillos podían enterrarse y de estos renacerían guerreros invencibles, sin miedo a la muerte y que lucharían incansablemente hasta vencer al enemigo.

Escamas. Era de muchos conocido que la resistencia, dureza y flexibilidad de las escamas son uno de los bienes más preciados de los dragones. Los cazadores utilizaban las escamas para fabricar las armaduras (especialmente petos) que les brindarían protección, al mismo tiempo que movilidad.

Se creía además que las escamas también brindaban protección contra ciertos hechizos y, dado que provenían de un ser que podía producir fuego, también protegían contra el fuego.

Ojos. Así como las escamas eran muy valoradas por los cazadores y los soldados; los ojos eran la parte que más interesaba a los alquimistas debido a su capacidad para la videncia tanto de eventos pasados, como futuros y, desde luego, ver lo que ocurría en el presente.

Huesos. Las características de los huesos de dragón eran su dureza y resistencia (a excepción de algunas especies de dragones pequeños que tenían los huesos huecos), pero quizá pocos sepan que los huesos de dragones tenían también magia; algunos alquimistas utilizaban esta propiedad para fabricar diferentes objetos con diferentes propósitos:

  • Fabricar especies de plumas con las cuales escribían hechizos.
  • Elaborar pócimas que dieran fuerza y resistencia al que la bebiera.
  • Fabricar amuletos de protección contra distintos hechizos.
  • Además de las escamas, con los huesos también se fabricaban armaduras.

Sangre. La sangre es quizá el elemento más importante del cuerpo de un dragón, ahí era donde residía toda su magia y poder. Se creía que aquel que bebiera sangre de dragón se curaría de todos sus males, entendería el lenguaje de los animales y, lo que es más importante, rejuvenecería y alcanzaría la inmortalidad.

Quizá por esta razón el dragón también estuvo relacionado con el Conde Drácula que era un ser inmortal que se alimentaba de sangre.

Fuente:
Morales, Máximo. El mágico mundo de los dragones. Argentina: Continente, 2006.

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