¿Cómo identificar a un vampiro?

Aunque ya hace algún tiempo les comentábamos sobre cómo saber si eres un vampiro, también es necesario saber si entre nosotros camina un chupasangre, así que en este post hablaremos sobre cómo identificar a un vampiro.

De acuerdo con el libro The secret history of vampires: their multiple form and hidden purposes (Lecouteux, 2010), existen tres sencillas formar para identificar a un vampiro:

1. Una persona cuya apariencia puede resultarnos inquietante

Esta es quizá una de las formas más complejas de identificar a un vampiro, pues lo que para una comunidad puede resultar extraño o inquietante, para otro podría ser algo normal, recordemos además que casi en cualquier cultura y país existen referencias a vampiros cuya apariencia varía de acuerdo con el folklore.

En Europa del Este, por ejemplo, se creía que un vampiro tenía una complexión robusta.

La creencia general, sin embargo, nos dice que debemos sospechar de las personas de piel pálida y uñas largas, además de una delgadez extrema y, no podemos olvidar un aspecto clave, su terror hacia la luz del sol.

2. Durante la muerte

El cadaver pasa por distintos estadios que comienzan con el rigor mortis, es decir, con la rigidez del cuerpo que hace complicado manipular al cadaver. Este proceso comienza aproximadamente entre las 3 y 4 horas después de la muerte y finaliza aproximadamente 12 horas después. Desde luego que un cadáver que no atravesaba por este proceso y permanecía flexibla, era sospechoso de ser un vampiro.

Por ello, antiguamente existían personas encargadas de verificar que la persona realmente estuviera muerta que además realizaba distintos rituales de los que ya hablamos con anterioridad, que iban desde mantener los espejos cubiertos pues se creía que atrapaban el alma del difunto, hasta colocar cabezas de ajo en puertas y ventanas. En los casos más extremos se enterraba a los muertos boca abajo.

A pesar de todas las precauciones mencionadas en el párrafo anterior, siempre existía la posibilidad de no identificar a un vampiro, por ello, en Grecia existía también la figura del alaphostratos, una persona que se suponía era capaz de ver espíritus y saber si un cadaver permanecía en la tumba.

3. Identificar la cripta donde se encuentra el sospechoso de vampirismo

Esto no necesariamente implica un cementerio aunque, por lo general, es el primer lugar al que acudiermos. En Europa Central, por ejemplo, se acostumbraba a hacer pasar a un animal por las tumbas, si el animal se rehusaba a pasar por cierta tumba, entonces era seguro que ahí se encontraba un vampiro.

En Wallachia, un poblado de Rumania (país legendario y cuna del Conde Drácula), existía una costumbre similar, pero en lugar de un animal se dejaba aun niño montado en un caballo, si el caballo se negaba a caminar por alguna tumba, entonces se creía que era la morada de un vampiro.

Si les interesa saber más sobre el tema, los invitamos a revisar nuestros post dedicados a los vampiros.

Añadir un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *