36,000 dioses que habitan en el cuerpo humano

¿Sabías que los antiguos chinos creían en la existencia de 36,000 dioses que habitan en el cuerpo humano y que el buen cuidado de estos era imprescindible para alcanzar la inmortalidad?

De acuerdo con la religión taoísta, la inmortalidad se alcanzaba mientras se vivía en la tierra y para ello se recurría a tres cultos: 1) a través de las expediciones para localizar el Penglai, 2) a través de la alquimia (Waidan), o bien 3) a través de la higiene del cuerpo (Neidan).

En este post nos ocuparemos de la higiene del cuerpo o Neidan que era el camino para alcanzar la inmortalidad del cuerpo a través de mantener en buen estado a los 36,ooo dioses que moraban en el cuerpo humano.

De acuerdo con el taoísmo el cuerpo humano tiene tres importantes centros, uno de ellos ubicado en la cabeza, otro en el pecho y el último en el abdomen. En cada uno de estos centros se creía también que existían campos de cinabrio –un metal compuesto por mercurio y azufre que se creía era vital para elaborar la droga de la inmortalidad– donde residían un total de 36,000 dioses imprescindibles para preservar la vida y la inmortalidad del cuerpo, conocidos como los 36,000 Dioses de los Tres Palacios y las Seis Entrañas (hígado, riñones, bazo, corazón y pulmones).

Cuando un cuerpo actuaba mal –por ejemplo, beber vino o comer carne– estas deidades lo informaban a los Tres Oficiales; si, por el contrario, el cuerpo se comportaba bien los dioses recomendaban que el cuerpo alcanzara la inmortalidad.

Además de estos dioses, existían 3 gusanos ubicados en cada uno de los campos de cinabrio.. Estos gusanos eran los responsables de que el cuerpo no pudiera alcanzar la inmortalidad haciendo que enfermara y envejeciera:

  • El Viejo Azul era el gusano que se ubica en la cabeza y el responsable de la ceguera, la sordera, las distintas enfermedades en los dientes. etc.
  • El gusano que se ubica en el pecho se conoce como la Doncella Blanca y era el causante de enfermedades como el asma, los problemas cardíacos y la melancolía.
  • El Cuerpo Ensangrentado, por último, era el gusano que se ubicaba en el abdomen y era el causante de problemas intestinales y reumatismo, entre otros males.

Dado que estos gusanos vivían también en cereales como el arroz, mijo, trigo, avena y frijol, se procuraba evitar la ingesta de los mismos para así no alimentar a estos gusanos, al mismo tiempo que se evitaba la ingesta de la carne y el vino para no enojar a los 36,000 dioses que moraban en el cuerpo humano.

Referencias:

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