Libros sobre brujeria: Disquisitiones Magicae

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Aunque con anterioridad ya hemos hablado del Malleus Maleficarum que es considerado el libro más importante contra las brujas y que era tenido además como un manual antibrujería por excelencia durante los procesos de la Inquisición, la historia de la brujería cuenta entre sus anales con otros libros que también nos permiten adentrarnos en los crueles procesos contra las brujas o quienes eran tenidas por tales.

Entre estos “otros libros” destaca el influyente libro sobre demonología y superstición Disquisitiones Magicae, escrito entre 1599 y 1600 por el teólogo jesuita Martin Delrio (1551-1608). El libro pronto alcanzó tal fama que fue reimpreso en aproximadamente 20 ocasiones, la última en el año 1755. El Disquisitiones Magicae es, de hecho, considerado como el segundo más importante en su tipo después del famoso Malleus Maleficarum, su alcance fue tal que era aceptado entre los católicos y protestantes de la época e incluso fue utilizado en los procesos contra las “Brujas de Salem” en el año 1692.

Este libro originalmente se publicó en tres volúmenes entre 1599 y 1600, y su contenido resulta especialmente interesante para los historiadores especializados en el tema, ya que fue se escribió en una época donde las persecuciones por brujería se estaban incrementando en toda Europa, y también a que Delrio especificó que la magia y la brujería estaban estrechamente ligadas. Asimismo describe algunas prácticas que no se encuentran en otros libros similares, por ejemplo dedica un volumen entero a explicar en qué consiste la magia demoniaca que practican tanto brujas como hechiceras, a quienes ve como dos categorías distintas, donde las brujas se asocian y hacen pactos específicos con el diablo y acuden a sus aquelarres, mientras que las hechiceras aunque también pactan con el diablo, lo hacen de manera individual a través de diferentes prácticas e invocaciones.

Este libro explica también como las brujas asisten a asambleas nocturnas viajando sobre un bastón en el que untan una especie de crema que es preparada con manteca de niños asesinados, lo que explicaría hasta cierto punto la idea actual de que las brujas vuelan montadas sobre escobas y que es conocido con el nombre de transverismo.

Delrio explica además en qué consisten estas asambleas o aquelarres que son presididos por un macho cabrío que es adorado y ofrendado con las ostias que las brujas guardaron durante las misas católicas.

Un comentario
  1. Marzo 14, 2013 | Responder

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