Origen, vampiros

carmilla

En este blog hemos dedicado una buena cantidad de entradas para hablar de los vampiros: mitos, leyendas, historias sobre vampiros alrededor del mundo; cómo combatirlos e incluso hemos hablado de los intentos de algunas personas en diferente culturas por convertirse en uno de ellos. Sin embargo, a pesar de todas las historias sobre vampiros alrededor del mundo, poco se sabe de quién fue realmente el primer vampiro de la historia.

A pesar de que lo primero que nos viene a la mente cuando se habla de vampiros, es en el terrible Conde Drácula, quizá el vampiro más famoso de todos los tiempos (no sólo de Rumania sino de todo el mundo), aunque no el primero. Muchos aseguran, por otra parte, que el primer vampiro no era un hombre, sino una mujer que llevaba por nombre Lilith, se dice que ella era la madre de todos los demonios y la primer mujer de Adán, aunque las sagradas escrituras aseguran que fue Eva. Lilith fue expulsada del paraíso al rebelarse a los deseos de su pareja y desde entonces ha caminado de la mano de los demonios, asesinando a niños y bebiendo su sangre, o al menos eso nos cuenta una de tantas historias.

Sin embargo, si rebuscamos más en la historia y nos dirigimos a las viejas creencias del norte de Irlanda, país rico en leyendas sobre estos seres de la noche donde se les conocía como neamn-marbh (muertos vivientes) o dearg-dul (que significa bebedores de sangre), podemos encontrar una leyenda que nos puede dar una pista sobre quién fue el primer vampiro o el vampiro padre de la historia. Su nombre era Abhartach, un cacique irlandés de uno de los tantos reinados en que se dividió Irlanda durante los siglos V y VI de nuestra era.

Se dice que Abhartach, además de ser enano y estar deforme, era unos de los hechiceros más poderosos de toda la región y también un hombre extremadamente cruel, no es de extrañar que sus súbditos vivieran siempre aterrados, razón por la cual contrataron a Cahan, cacique de otro reino, para que lo asesinara. Ambos se batieron en duelo y tras una lucha feroz, Cahan venció a Abhartach; lo enterró de pie de acuerdo con la tradición irlandesa de la época; sin embargo, al día siguiente, el hechicero volvió y pidió a sus súbditos su sangre como tributo; Cahan volvió a luchar contra él y lo venció una vez más; al día siguiente Abhartach regresó pidiendo el mismo tributo.

Cahan no tuvo más remedio que acudir al bosque Gortnamoyah donde vivía un viejo filósofo para pedirle consejo, quien le dijo que Abhartach no estaba muerto y gracias a sus hechizos se había convertido en un muerto viviente o neamh-marh, por lo cual, sin importar las veces que lo venciera y lo enterrara, éste regresaría todos los días para alimentarse de sus súbditos; ante la desesperación de Cahan, el viejo le dijo que había una forma de deshacerse de él: matarlo con una espada de tejo, enterrarlo de cabeza y colocar encima de su tumba una roca gigante y en los alrededores espinas para evitar que pueda salir de la tumba.

Así lo hizo Cahan después de vencer por tercera ocasión a Abhartach, el sitio donde supuestamente fue enterrado este vampiro es llamado Slaghtaverty que significa sepulcro de Abhartach e incluso en la actualidad, muchas personas evitan pasar la noche en los alrededores, pues se cree que, si por algún motivo se quitara la roca, saldría Abhartach para sembrar nuevamente el terror en todo el país.

5 Comentarios
  1. enero 31, 2012 | Responder
  2. febrero 21, 2012 | Responder
  3. abril 15, 2012 | Responder
  4. va
    mayo 23, 2013 | Responder
  5. valentina
    septiembre 23, 2014 | Responder

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