Vampiros: energía

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Cuando alguien menciona la palabra vampiro a menudo nos viene a la mente la imagen de un hombre atractivo con colmillos y que se alimenta durante las noches de sangre humana, arrebatando de esta manera la vida de su víctima y convirtiéndose en verdaderas amenazas para comunidades enteras al infectar a otros de vampirismo. Sin embargo, como ya hemos visto en artículos anteriores (como es el caso de Vampiros del Mundo y Los vampiros en la historia) los vampiros son tan variados en forma y tipo de alimentación como culturas hay en el mundo y muy pocos de ellos se parecen a la ya clásica figura del vampiro de Crepúsculo que hoy en día es tan común para representar a un vampiro.

Así que morder el cuello de la víctima para alimentarse de su sangre no es la única forma de subsistencia de un vampiro, hay algunos que se alimentan del sudor de las personas, por ejemplo, los aswang en Filipinas; otros, prefieren alimentarse de animales y otros más adoptan formas de animales y las alternan con la forma humana. Sin embargo, conviene hablar de la existencia de una especie de vampiro al que la sangre no le sirve de mucho y, la única manera de seguir existiendo es a través de alimentarse la energía de las personas a las que, desde luego, debe matar ya sea durante una sola o durante varias noches mientras se alimenta.

Estos tipos especiales de vampiros son conocidos con el nombre de Vampiros de energía, vampiros energéticos o simplemente vampiros psíquicos y son muy comunes en América Latina y, a diferencia de sus parientes europeos, éstos últimos no se parecen en nada a los humanos, no pueden ser identificados con espejos y tampoco temen al ajo, los crucifijos o cualquier otro método de defensa conocido en aquel continente. Por el contrario, los vampiros psíquicos pueden manifestarse como esferas de luz o fuego y, como ya lo hemos mencionado, alimentarse de la energía de una persona.

A diferencia de los vampiros europeos, quienes en su mayoría fueron condenados al vampirismo por haber vivido una vida deshonrosa o por no recibir un funeral adecuado, los vampiros psíquicos de Centro, Sudamérica y algunas regiones de Asia, son los espíritus de brujas muertas que vuelan por los cementerios en forma de esferas de fuego durante las noches, aunque también pueden manifestarse como manchas y hongos, pero independientemente de la forma que adopten, la forma de alimentarse y el destino de la víctima siempre serán el mismo: extraer su energía hasta causarle la muerte.

Los vampiros psíquicos más conocidos son los de México, que se manifiestan durante las noches como pequeñas luces de velas oscilantes.

Cabe aclarar que estos vampiros son especialmente peligrosos y las formas más comunes para luchar contra los vampiros en otros rincones del planeta, nada hacen frente a los vampiros en América Latina; algunos creen que la única forma de acabar con ellos es encontrar la tumba de la bruja o el hechicero y destruir el cadáver, ya sea quemándolo, o bien, rociando agua bendita; desafortunadamente, esto no es garantía contra estos terribles seres.

2 Comentarios
  1. enero 17, 2012 | Responder
  2. Cladia
    agosto 16, 2012 | Responder

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