Historia del Demonio

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Aunque en nuestros post sobre Satanás y ¿Cómo es el Diablo? ya hemos hablado de la evolución que ha tenido la figura del demonio, este post lo dedicaremos a hablar un poco más a la historia y evolución de esta figura.

Comencemos primero por el nombre, pues a lo largo de la historia se le ha llamado de diferentes maneras: Satanás, el Diablo, Lucifer, Belcebú, etc., en el sentido estricto y de acuerdo con la religión católica, todos estos nombres se refieren a una misma entidad aunque varios de ellos como en el caso de Belcebú, eran antiguos dioses paganos que con la llegada del cristianismo fueron adoptados para encarnar la figura del mal. Quizá sea necesario aclarar que en el Antiguo Testamento se le llamaba Satán o Satanás, mientras que en el Nuevo Testamento es conocido como el Diablo; Lucifer, por su parte, es el nombre que tenía Satanás antes de que se rebelara contra Dios, Lucifer (Luz Bella) era pues un ángel posiblemente un querubín y el favorito de Dios antes de caer al infierno por su soberbia, junto con el resto de los ángeles caídos.

Desde luego, esta historia todos o casi todos la conocemos; resulta curioso que en la Biblia identifiquemos el origen del Diablo o Satanás con la historia de los ángeles caídos; sin embargo, parecemos olvidar que cuando el Edén fue creado, fue precisamente Satanás quien tentó a Adán y Eva, es decir, todavía no ocurría la rebelión de Lucifer y los ángeles caídos. Estamos hablando pues, que en el origen de los tiempos ya existía Satanás.

Por otro lado, quizá pocos saben que Satanás que es la representación del mal, en culturas previas al cristianismo era parte de Dios, el bien y el mal eran uno sólo, con el transcurrir de los siglos y conforme se fueron desarrollando las religiones monoteístas (principalmente el cristianismo) resultaba imposible que el bien y el mal fueran uno sólo, pues a Dios se le vio como un ser perfecto donde no cabía la maldad. Fue entonces cuando se separó el bien del mal y el Diablo fue diferenciado de Dios, se le otorgó una morada (el infierno) y un séquito de ayudantes o demonios menores para cumplir su propósito de propagar el mal en el mundo y hacerse del mayor número posible de almas.

La evolución histórica del Diablo o Satanás fue un proceso de varios siglos, quizá milenios, y en el que participaron diferentes religiones, así que resulta imposible hablar de una sola historia o identificar al origen de Lucifer únicamente con los ángeles caídos.

8 Comentarios
  1. JNAN
    marzo 27, 2012 | Responder
  2. Daniel Andres
    marzo 28, 2012 | Responder
  3. marzo 26, 2013 | Responder
  4. enero 3, 2015 | Responder
  5. alfonso
    enero 3, 2015 | Responder
  6. Andrea
    enero 16, 2015 | Responder
  7. Fanny
    septiembre 26, 2015 | Responder
  8. Rafael Citizen
    enero 5, 2016 | Responder

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